Coscomatepec, Ver.- El municipio de Coscomatepec enfrenta una de las peores crisis de desabasto de agua potable en su historia reciente, mientras las autoridades municipales, encabezadas por el alcalde José Luis Alfonso Juárez, a punto de dejar el cargo, no han dado respuestas claras ni soluciones reales a una problemática que mantiene a miles de familias sin una sola gota de agua.
El problema inició desde principios de noviembre, cuando el suministro comenzó a fallar de manera intermitente en el centro, colonias aledañas y zonas periféricas. Sin embargo, la situación se agravó de forma alarmante después del 20 de noviembre, con cortes prolongados de varias horas. Para el mes de diciembre, el servicio prácticamente colapsó.


A partir del 16 de diciembre, el agua únicamente era liberada durante la madrugada, después de las 11:30 de la noche, obligando a comerciantes, amas de casa, adultos mayores y familias completas a desvelarse para realizar actividades básicas, como bañarse, lavar ropa o limpiar sus viviendas, ya que para las primeras horas del día las llaves volvían a quedar completamente secas.
Para el 19 de diciembre, la situación llegó a un punto crítico: ninguna zona del municipio recibió agua, ni el centro, ni las colonias, ni la parte alta de Coscomatepec, lo que detonó la indignación social.
Este jueves, ciudadanos de diversas colonias acudieron a manifestarse a las oficinas de la Comisión de Agua y Saneamiento de Coscomatepec (CASC) para exigir explicaciones. Lejos de ofrecer soluciones, el director del organismo se limitó a justificar el desastre señalando que “las tuberías son obsoletas”, aceptando implícitamente años de abandono, negligencia administrativa y falta de inversión, sin presentar un solo plan de acción ni un calendario de suministro.
Los manifestantes exigieron dialogar con el alcalde saliente José Luis Alfonso Juárez, quien respondió con el mismo argumento repetido: tuberías viejas. Ninguna explicación sobre el destino de los millones de pesos recaudados durante años por el cobro del servicio, ni por qué, pese a contar con manantiales con suficiente caudal, Coscomatepec hoy está seco.
Ante la falta de respuestas, ciudadanos cuestionaron públicamente: ¿Dónde está el agua si los nacimientos están desbordándose?
¿A dónde se está desviando el suministro?
¿Se vende el agua a otros municipios?
¿Quién se quedó con el dinero de los recibos que se cobran puntualmente?
Además, habitantes denunciaron la presunta existencia de tomas clandestinas autorizadas “por debajo de la mesa” por trabajadores del organismo operador, particularmente en el centro de Coscomatepec y colonias como La Espejo y Xalatlaco, a cambio de dinero o beneficios personales. El director del agua se deslindó del tema, asegurando desconocer estos hechos, mientras ningún trabajador operativo fue presentado para aclarar la situación, pese a ser quienes conocen la red de distribución.
La molestia social se incrementa al señalar que, aun sin agua, los recibos ya fueron entregados, en algunos casos con cobros triplicados, y con amenazas inmediatas de corte del servicio si no se paga, incluso con actitudes intimidatorias por parte del personal de la CASC.
“Para cobrar sí son puntuales, para amenazar también, pero para garantizar el derecho al agua no hay autoridad”, reclamaron los manifestantes.
A días de que concluya la administración municipal, Coscomatepec está sin agua, sin explicaciones y sin responsables. La ciudadanía exige una auditoría al organismo operador, transparencia en el manejo de recursos y una solución inmediata, pues el acceso al agua potable no es un favor, es un derecho, y su omisión podría constituir responsabilidades administrativas y penales.

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